En la décima noche del Festival de Jesús María, Cristian Herrera se erige como el protagonista indiscutible, haciendo temblar el Anfiteatro José Hernández con su deslumbrante actuación.
El magnetismo de su música convoca a una multitud apasionada, superando la asombrosa cifra de 20 mil personas. Una experiencia inolvidable que marcó en su paso por el festival.



